sábado, 12 de noviembre de 2011

Tiene sentido

No esperes que te llame después de esta noche.
Ni me pidas orden y estabilidad a mí,
que sueño con el desorden y la revuelta presidiendo los gobiernos.
Sigue adelante en tu camino
si lo que buscas es un modo de enterrar tus soledades,
de ser coja, muda y sorda
viviendo rodeada de ruido.

Yo mañana necesitaré salir a la calle sin las llaves de casa en el bolsillo.
La solución a mi decadencia no se encuentra entre cuatro paredes,
sino en la posibilidad de darle la vuelta a un ambiente
que encierra y apremia las peores esencias del hombre.

Aunque a veces te pido que me ayudes a borrarme la rabia del rostro y el alma,
nunca podré estar más de dos días sin tocar el caos, el desenfreno y la sorpresa.

Y mientras los ratones sigan teniendo gobiernos de gatos,
no podré dejar que la quietud se instale en mi vida,
que la juerga, el sexo, la droga y la risa dejen abierta la ventana
por donde entre la prueba de que el cambio es posible.

En el fondo sé que lucho por cambiar el mundo para poder enamorarme *.






*el último verso no es mío, pero no podía dejar de meterlo

No hay comentarios:

Publicar un comentario