lunes, 14 de noviembre de 2011

Final que da la Vida

Un final o mata o da la vida.
Pero siempre muestra lo que hay debajo.

Hace ya algunos meses que rompimos lo que habíamos juntado durante mucho tiempo.
Más bien, fui yo el que se deshizo de la vergüenza y el respeto,
Incapaz de marcar los tiempos a un mundo que reclamaba mi vuelta.
Así, esta noche, volvimos a encontrarnos en la madrugada,
Desnudos y con los pudores deshechos.

Pero nada fue como antes.
Apenas nos regalamos miradas a los ojos.
No hubo beso en la frente,
Ni abrazo, ni cigarro, ni grito incontrolado,
Ni pezones, ni ojos verdes.
Tan sólo las cenizas de un quizás desesperado,
Que tras meses de negarse hoy se marcha para siempre.

Cuando el dolor y el arrepentimiento son verdaderos,
De poco sirven dos cuerpos y una cama,
Espejismos que se ahogan y se miran frente a frente.
Y es que no basta con un puñado de sexo
Para enterrar los errores que uno comete.

No hay comentarios:

Publicar un comentario