martes, 6 de diciembre de 2011

"Cualquier sistema que podáis concebir sin contar con nosotros"


(La Energía de los Esclavos; Leonard Cohen, 1980)



Cualquier sistema que montéis sin nosotros 
será derribado
Ya os avisamos antes
y nada de lo que construisteis ha perdurado
Oídlo mientras os inclináis sobre vuestros planos
Oídlo mientras os arremangáis
Oídlo una vez más
Cualquier sistema que montéis sin nosotros
será derribado
Tenéis vuestras drogas
Tenéis vuestras Pirámides, vuestros Pentágonos
Con toda vuestra hierba y vuestras balas
ya no podéis cazarnos
Lo único que revelaremos de nosotros
es este aviso
Nada de lo que construisteis ha perdurado
Cualquier sistema que montéis sin nosotros
será derribado.

Malestar Intermitente


Hoy me reclino en este ambiente de cuartillas y borrones.
Es uno de esos días en los que me veo obligado a convocar al alma y la mente
en una improvisada asamblea de folios en blanco,

Se hace necesario, así, de vez en cuando,
agarrar las miserias de uno, subirles el tono y buscarles asiento,
escapando del ruido y los nervios que van devorando este mundo maltrecho.

Es cierto que me gusta el alcohol.
Reconozco que suelo volver a casa cuando en los coches no queda ni rastro de escarcha.
O que no acostumbro a recordar siquiera el nombre
de algunas de las mujeres con las que paso la noche.
No es menos cierto que ando corriendo de un lado a otro.
Que hace ya algún tiempo que dejé de sentarme en la orilla
a contemplar como las olas rompen contra las rocas,
desafiando una vez tras otra, los límites que les impone la tierra.

Supongo que este vivir agitado
es producto de una época de mensajes cortos y pocas novelas,
de twiteres y feisbucs,
de hacer camino salto a salto,
exprimiendo la risa y la prisa ante un futuro cada vez más incierto.

Pero el caso es que esta noche, descansando resacas y dolores de cabeza,
lamento no haber pisado más a menudo el freno.
Y es que soy consciente que de tanta corrida (no se asusten)
he dejado de tocar un buen puñado de momentos y unos cuantos placeres.

Pero al fin y al cabo, de prisas y tropiezos he terminado siendo lo que soy.
Y a pesar de todo, cada día que me levanto,
me reconozco en el reflejo que me devuelven la ventana, el espejo y vuestros rostros.
Que de curiosidad y ganas de vida he conocido mil lugares y alegrías;
sexo consciente y sexo descreído;
puños cerrados y cantes valientes;
rabia y deseo;
llanto y gemidos.

Pero no me dejen solo en este malestar intermitente.
Démosle la vuelta a sus esquemas y sus buenos modales.
Y si se nos agotan las risas, las canciones y los días,
salgamos con el cubo, la brocha y los pinceles.
Son nuestros los sueños, la vida y las calles.
Suyas las corbatas, las distancias y los corazones que no tiemblen.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Curiosidad

La curiosidad es la semilla de la sorpresa y lo que está por venir.
Es la guerra declarada contra la costumbre y la apatía.
Es un golpe de estado del corazón a la lógica y lo razonable.
Es la oportunidad que da la vida de conocer otros destinos,
desviarte del camino y explorar tus alegrías. 

"...a menos que a alguien se le ocurra privatizarla!"

EMBARAZOSO PANEGÍRICO DE LA MUERTE
(Mario Benedetti, 1991)

La periodista me preguntó
si yo creía en el más allá
y le dije que no
entonces me preguntó
si eso no me angustiaba
y le dije que sí

pero también es cierto
que a veces la vida
provoca más angustias
que la muerte

porque las vejaciones
o simplemente los caprichos
nos van colocando en compartimentos
estancos

nos separan los odios
las discriminaciones
las cuentas bancarias
el color de la piel
la afirmación o el rechazo
de dios

en cambio la muerte
no hace distingos
nos mete a todos en un mismo saco

ricos y pobres
súbditos y reyes
miserables y poderosos
indios y caras pálidas
ibéricos y sudacas
feligreses y agnósticos

reconozcamos que la muerte hace siempre
una justa distribución de la nada
sin plusvalías ni ofertas ni demandas
igualitaria y ecuánime
atiende a cada gusanito
según sus necesidades

neutra y equitativa
acoge con igual disposición y celo
a los cadáveres suntuosos de extrema derecha
que a los interfectos de extrema necesidad

la muerte es ecléctica pluralista social
distributiva insobornable

y lo seguirá siendo
a menos que a alguien
se le ocurra
privatizarla

lunes, 21 de noviembre de 2011

Vosotros y Nosotros

Vosotros que escondéis el rostro cuando pasáis por nuestro lado,
no tenéis ni la más puta idea de lo que respira la vida y la gente en los barrios.

Cómo de enfermas estarán vuestras cabezas
que nos pedís que justifiquemos nuestra alegría,
haciendo apología de lo correcto y la decencia.

Con qué autoridad os creéis para exigirnos cuentas
porque no nos resignamos a engordar vuestras barrigas de avaricia y opulencia.

Por qué divinidad os pensáis elegidos para marcarnos el camino
y obligarnos a entregaros nuestra voz y nuestro frío.

Y es que aun no os habéis dado cuenta.
Somos hijos de la decepción y el desengaño,
militantes de un mundo que se nace y se acerca con el paso cambiado.

Es falso que no tengamos motivaciones,
únicamente nos sobran vuestras reglas,
y aspiramos a ser algo más que un número para cuadraros las cuentas.

Y sí, vivimos de noche y hacemos ruido;
y follamos por deporte y volvemos a ser niños;
y nos ponemos borrachos de risas y gemidos;
y aspiramos algún polvo que acelere los sentidos.

¿y todavía no lo comprendes?
No nos vale vuestro mundo,
No somos, ni seremos parte de vuestro circo.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Sin sentido

Me gustó conocerte y darme al sexo contigo.
Darle cancha a la curiosidad y el impulso,
Sin prefijar un calendario donde alternar placeres y sentido común.

Me gustó que supiéramos tan poco el uno del otro,
Pero también que no todo fuera salvaje y puro instinto.

No me marcho porque haya dejado de querer rozarte las ideas con mi cuerpo.
Pero no aguanto más de dos días la quietud y los mundos predecibles.

Necesito un tren que no me deje en la siguiente estación del recorrido,
Me siento en guerra contra la lógica y lo coherente.

Incluso por correr y disfrutar del sin sentido y la sorpresa,
Renuncio al sexo y la alegría que descubren y liberan.

Perdóname por la espantada sin darte explicaciones.
Volveré a llamarte.
Aunque no tienes por qué abrirme la puerta.

Final que da la Vida

Un final o mata o da la vida.
Pero siempre muestra lo que hay debajo.

Hace ya algunos meses que rompimos lo que habíamos juntado durante mucho tiempo.
Más bien, fui yo el que se deshizo de la vergüenza y el respeto,
Incapaz de marcar los tiempos a un mundo que reclamaba mi vuelta.
Así, esta noche, volvimos a encontrarnos en la madrugada,
Desnudos y con los pudores deshechos.

Pero nada fue como antes.
Apenas nos regalamos miradas a los ojos.
No hubo beso en la frente,
Ni abrazo, ni cigarro, ni grito incontrolado,
Ni pezones, ni ojos verdes.
Tan sólo las cenizas de un quizás desesperado,
Que tras meses de negarse hoy se marcha para siempre.

Cuando el dolor y el arrepentimiento son verdaderos,
De poco sirven dos cuerpos y una cama,
Espejismos que se ahogan y se miran frente a frente.
Y es que no basta con un puñado de sexo
Para enterrar los errores que uno comete.