lunes, 14 de noviembre de 2011

"Lo que queda por quemar"

Reclamo un sitio en la luz de la noche
Que embriagada, escupe en la cara
Del sentido común y su lógica.

Hoy los días se suceden
Como páginas idénticas
Cargadas de hastío y escritas en serie.

Los planes de estudio y las empresas de publicidad,
dejan muy poco espacio a la creatividad, la sorpresa y la vida.

La puta obsesión por fabricar el producto único y perfecto;
La locura esquizofrénica de englobar a millones de personas
en un esquema reducido y escrito desde las alturas.

Peguémosle fuego de una vez a sus libros de texto,
sus vallas publicitarias y sus códigos de buena conducta.

sábado, 12 de noviembre de 2011

"El capitalismo genera mutilados"

"Esta pedantería culturosa integra el sistema de coartadas inventadas por las clases
dominantes y los países ricos para justificar la explotación de unas clases por otras
y de unos países por otros. Es, además, un resultado de la división social del trabajo. En realidad, tanto los intelectuales, expresión que reduce las personas a cabezas, como los manuales, personas reducidas a manos, son el resultado de la misma
fractura de la condición humana. El desarrollo capitalista genera mutilados."


Lo que pongo arriba es el fragmento de un artículo de E. Galeano de 1980, titulado Diez errores o mentiras frecuentes sobre literatura y cultura en América Latina, y que pertenece al libro "Nosotros  decimos NO".
Es con diferencia el mejor análisis que he leído sobre los contenidos y las formas de la literatura y la cultura en general hoy en día. Aunque habla específicamente de América Latina, si le echáis un vistazo, veréis que se parece bastante a lo que aquí nos venden. De como el sistema se apropia de todo y lo convierte en negocio, hasta el mundillo de las palabras. Da gusto leerlo, no se hace pesado.

http://www.nuso.org/upload/articulos/908_1.pdf

Tiene sentido

No esperes que te llame después de esta noche.
Ni me pidas orden y estabilidad a mí,
que sueño con el desorden y la revuelta presidiendo los gobiernos.
Sigue adelante en tu camino
si lo que buscas es un modo de enterrar tus soledades,
de ser coja, muda y sorda
viviendo rodeada de ruido.

Yo mañana necesitaré salir a la calle sin las llaves de casa en el bolsillo.
La solución a mi decadencia no se encuentra entre cuatro paredes,
sino en la posibilidad de darle la vuelta a un ambiente
que encierra y apremia las peores esencias del hombre.

Aunque a veces te pido que me ayudes a borrarme la rabia del rostro y el alma,
nunca podré estar más de dos días sin tocar el caos, el desenfreno y la sorpresa.

Y mientras los ratones sigan teniendo gobiernos de gatos,
no podré dejar que la quietud se instale en mi vida,
que la juerga, el sexo, la droga y la risa dejen abierta la ventana
por donde entre la prueba de que el cambio es posible.

En el fondo sé que lucho por cambiar el mundo para poder enamorarme *.






*el último verso no es mío, pero no podía dejar de meterlo

Ganar el futuro

Ayer la noche estuvo marcada por un mundo que se amenaza en pie de guerra.
A lo largo del globo, los pisoteados salieron a juntar bellas palabras cargadas de dignidad, con sombras de revuelta.

La vida hoy se hace más soportable.
Ahora que la injusticia arrecia, se despejan caminos confusos
y en los muros de nuestra indolencia se van abriendo poco a poco las grietas.

El wiskey con hielo, un cigarro y las canciones de nariz,
la misma fórmula de siempre,
y aunque la risa no da abasto, entre canción, rayita y abrazo,
una extraña sensación emborrona mi embriaguez,
sustituye al desparpajo.

Se acerca con aires de futuro desnudo y sincero,
y deja un poso de expectación y un titubeo
que va y viene de la gloria al infierno,
que abraza el cielo sin dejar de tener los pies anclados al barro.

Y la música se detiene.
En la puerta del bar el silencio embarga el ambiente de euforia.
Las miradas de mis amigos se van perdiendo entre las calles de la ciudad,
Mientras pasan a toda prisa las hojas del calendario,
buscando una respuesta certera y firme a esta digna y bendita incertidumbre
que ha venido para quedarse.

Nos van naciendo las ganas de dar la batalla;
se va tornando posible cambiar el rumbo del mundo;
la necesidad de soñar y de andar otra historia,
de parir nuevas formas, de ganar el futuro.

Celebrando

Ya no hay derrota que desmonte mi conjuro.
Ni quietud que cambie el paso
Al descontrol de los segundos.
Subo la nota final de cada verso
Y desparramo en el papel
Arrebatos de placer y desconcierto.

¿qué sabor me dejará la noche que alborota mis tensiones?
¿cuál será la intensidad de la rosada y suave piel de tus pezones?
Apaga la tele y sal de tu casa.
Celebremos un mundo que reniega y descarrila
Del camino malgastado de los días predecibles.

viernes, 14 de octubre de 2011

Ella

Nadie mentiría si dijese que ella habla poco, porque siente que tiene poco que decir.
Apenas acierta a juntar unas letras con otras para darles la voz,
O mucho menos coger el lápiz para darles asiento.
Su mirada joven y atrevida, te acerca a la edad que realmente tiene.
Pero las manos desgastadas y sufridas muestran los años que le arrebataron.

Aunque no fue a la escuela (por ser “ella” y no “él”), ni puede leer el diario,
Sabe cuando va a llover o cuando enferma el niño,
Igual que le sobró la fuerza para posar sobre su espalda y su juventud
Primero la infancia de sus hermanos y luego también la de sus hijos.

Siempre fue más esclava que mujer, más atenta que leída,
Ignorada y sometida, menos dueña, más humana.
Las costuras de la ropa que a menudo lleva encima,
No soportan más de un día el ajetreo de su vida;

Y aunque pobre y descuidada, y de ilusiones amputadas,
Es capaz de hacerle frente a la miseria y la apatía,
Transformando las carencias, la tristeza y la arrogancia
En una preciosa historia de dulce y tierna alegría.

Nunca nos regalaron nada

No caímos aquí por azar;
Ni somos una pompa lanzada en el aire sin sentido ninguno.
Nuestro rostro no es sólo hoy,
Ni será mañana,
También fue ayer,
Y guarda las arrugas de un pasado difícil de encajar.

Seguro que lo de rojo no es casualidad.
Es el color del llanto y el sufrimiento,
De la sangre que costó convertir en presente
Conquistas y derechos al pataleo.
Pero también es rabia y fuerza,
Es la necesidad de plantar cara al insulto y la indolencia.

Ellos nunca nos regalaron nada.

Tuvimos que trabajarnos y conquistar
Atardeceres desnudos de pudores y reservas;
Revueltas de medianoche entre sudor y gemidos,
Abrazando placeres;
La tristeza dada la vuelta,
Enterrada en su espanto,
Herida por nuestro desprecio;
La vida en forma de sexo y de risa,
Alargando sus dedos para rozar el éxtasis de lo humano.

Nada nos regalaron, todo tuvimos que pelearlo.

También el pan y el techo,
El libro y el derecho a la palabra.
Mañana nadie nos arrojará
Como una pompa al vacío y dejada a su suerte;
Estaremos donde esta corriente de avaricia
Y valores que suben y bajan nos deje.

No permitas que nos arrebaten la vida,
Ni te dejes llevar por la inercia que da la derrota.
Pelea el mañana, plántate, brota.
Y recuerda que nunca nos regalaron nada.